#coronavirus 5 – «Los padres también son adictos»

Empiezo la entrada de hoy con unas palabras prestadas. Me las acaba de enviar una alumna de quince años que ha leído las entradas  que he estado compartiendo en este blog en relación a la nueva situación provocada por el coronavirus. Nos dice:

“…son opciones de actividades para realizar en casa, porque a mí me pasa que cuando estoy un rato con Netflix o alguna red social llega un momento que me estreso y necesito levantarme de la cama y hacer algo.” 

Cuando me siento a escribir soy consciente de que los posibles lectores de este blog pertenecen a dos épocas/mundos diferentes: 

  • Los que guardan recuerdos de una vida sin internet y sin teléfono móvil.
  • Los que todos sus recuerdos, o casi todos, están “penetrados” por la presencia del teléfono móvil y su conexión 24/7 a la red.

Tal vez te llame la atención que use esa palabra: penetrante. Lo hago porque refleja muy bien la realidad que estamos viviendo. No me malinterpretes. Ni digo ni pienso que la tecnología, internet y el teléfono móvil sean la representación de algo malo que haya que evitar. Al contrario, considero que si la usamos bien puede acercarnos a cosas muy buenas pero…

…tenemos un problema

Sí. Tenemos un problema. Y tengo que decirte que no he encontrado una solución clara y fácil de aplicar. El problema está en no tener a nadie a nuestro alrededor que nos enseñe a usar ese fantástico aparato. En ese sentido, os traigo más palabras prestadas. Son de un exalumno que ya anda por los dieciocho y que el otro día me decía: “Creo que es más importante que los padres sean los que ayuden a quitar la adicción a los hijos. ¡Pero si los padres también son adictos!” Vosotros mismos, siendo tan jóvenes, veis la realidad a veces con mejores ojos que los mayores. De alguna manera sentís que hay cosas que se os están yendo de las manos, de esas mismas manos que no sueltan el móvil en todo el día.

Probemos una solución

Hay una regla de oro que uso en todas las cosas nuevas que empiezo en mi vida. La comparto en inglés porque fue como la aprendí: START SMALL – KEEP IT SIMPLE.  Empieza con poco y mantén un planteamiento sencillo. Y eso es lo que te quiero plantear. El objetivo es que dentro de la nueva rutina que día tras día estamos intentando diseñar durante el confinamiento, consigas:

  • Tener una “mejor relación” con tu teléfono móvil.
  • Ser consciente de la gran cantidad de tiempo que pasas usándolo.
  • Darte cuenta de lo que sientes cuando intentas controlar o limitar su uso.
  • Saber que tú mandas y por lo tanto decides cómo, cuánto y para qué quieres usarlo. Si no, el que manda es «él».

Sí, es posible que eso ya lo intuyas, pero todavía no lo sabes. Uno “sabe” una cosa cuando esa cosa le ayuda a tomar buenas decisiones. Y de eso se trata, de decidir. Tomar decisiones que nadie, te repito, nadie, va a tomar por ti. Y no es fácil. 

Te propongo que elijas al menos dos de estas opciones:

  1. Desactiva las notificaciones
  2. Instala Forest, una app muy fácil de usar. Tu capacidad de autocontrol se verá recompensada. Ya verás cómo. 
  3. Trata de no llevar el móvil en el bolsillo. Durante una tarde o una mañana déjalo encima de un mueble y cada vez que sientas la necesidad de usarlo ve a ese lugar. ¡No te lo puedes llevar! Imagina (sé que es difícil para ti) que es un teléfono fijo de los  antiguos 🙂
  4. Desayuna, come y cena sin el teléfono móvil a tu lado. 
  5. Pon la pantalla en blanco y negro (acromatopsia). Busca en Google “pantalla en blanco y negro + tu modelo de móvil” y en tres clics lo tendrás hecho.
  6. Desde después de la cena no lleves el móvil ni la tablet a tu habitación. Que a partir de ese momento tu dormitorio sea un lugar solo para dormir, para descansar.

Una vez que hayas elegido dos de esas cinco propuestas, escríbelas en un cuaderno y anota cada día las sensaciones que te provoquen. Te animo a que las compartas en los comentarios.

Mucho ánimo para esta pequeña aventura doméstica. 

Seguimos en contacto.

1 Comentario

  1. Juan Ignacio Beltrán Carrillo 3 abril 2020 at 15:58

    Me parece que estás acertando mucho con tus planteamientos y recomendaciones. Gracias por compartir lo que sabes para beneficio de todos. Creo que es importante sentirse bien con las tecnologías y tener una buena relación con nuestro móvil. Esto nos llevará a tener también unas mejores relaciones personales «reales»,que al fin y al cabo son las más importantes aunque se nos olvide.