INTERDUMBRE – El ingrediente de la tormenta perfecta

No sabemos cuánto tiempo van a durar los cambios que ha traído el coronavirus a nuestras vidas. Lo que sí sabemos es que las reglas del juego han cambiado casi de la noche a la mañana. De repente te ves confinado en tu casa obligado por unas circunstancias que escapan totalmente a tu control. Y suceden cosas. Suceden cosas de las que tal vez te habían hablado en clase o en casa y que normalmente pasaban de largo. Entraban por un oído y salían por el otro. Normal. ¿Qué demonios te importaba a ti lo que te contaban los mayores? Suceden cosas, decíamos. Cosas que tienen que ver con dos palabras clave: interdependencia e incertidumbre

  • Interdependencia: lo que tú haces influye en los demás. Lo que los demás hacen influye en ti. Esto es  a veces fácil de entender en contextos pequeños y manejables. Un compañero de clase se porta mal, la profesora tiene que interrumpir la clase y tú te ves afectado por algo que no ha tenido nada que ver contigo. Te alegras por la interrumpción  si la asignatura no te gusta. Te cabreas si estabas disfrutando con la actividad. A veces eres tú quien desencadena la “tormenta” y son los demás los que tienen que lidiar con las consecuencias. El coronavirus nos ayuda a entender este tipo de relaciones invisibles a una escala mucho mayor. Una escala global, planetaria. Una persona desconocida hace algo varios meses atrás a miles de kilómetros de distancia y ahora tú no puedes salir al portal de la calle. Al principio hasta te alegraste cuando te anunciaron que quedaban suspendidas las clases. Yo mismo oí gritos de alegría en mi instituto a pesar de que los profesores tratábamos de transmitir el alcance de lo que empezábamos a vivir. 
  • Incertidumbre: no podemos predecir lo que va a suceder. Esto siempre ha sido así, pero hay un aspecto que marca la diferencia: la velocidad a la que las cosas cambian. Incluso dentro de nuestras casas tenemos acceso a todo lo que está ocurriendo en tiempo real. Nos llegan cientos de whatsapp por hora. En las redes sociales se publican millones de mensajes, imágenes y vídeos en relación a algo que antes quedaba muy lejos y que ahora nos está cambiando la vida. 

Nada sabemos de si podremos seguir las clases con normalidad dentro de una semanas o si nos volveremos a ver las caras en una relación «real» después del verano. Nada saben nuestros familiares sobre qué pasará con sus trabajos, con sus proyectos o, lo más importante, con su salud. 

Cada uno de nosotros, con independencia de nuestra edad, nos vemos en medio de esta tormenta perfecta y mundial que no sabemos cómo acabará. Por eso es esencial que nos demos cuenta de la necesidad de aprender a vivir en un mundo cuyo ingrediente principal es la “INTERDUMBRE”: las consecuencias compartidas y la imposibilidad de predecir lo que va a ocurrir. En las entradas que quiero traer a Teenrebv en los próximos días pretendo echarte una mano para ponerte en marcha. Se trata de estrategias y acciones concretas que podemos (y debemos, en mi opinión) realizar cada día. En este sentido tenemos que tener algo muy claro: se trata de ese tipo de cosas que nadie va a venir a hacer por ti.
Ánimo y suerte.

Seguimos en contacto.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *