GTD para jóvenes 3 – Cuida tu sistema

Seguimos con esta serie de entradas dedicadas a poner en marcha una nueva forma de funcionar. Recuerda que te intento ayudar a escribir tu nuevo libro de instrucciones porque el viejo parece que no te sirve. De hecho es posible que ni siquiera tengas un viejo libro de instrucciones. Has llegado hasta aquí por inercia, haciendo lo que buenamente has podido, imitando a los demás y siguiendo los buenos y bienintencionados consejos de maestros y familiares. Y está bien, pero es momento de empezar a tomar algunas decisiones importantes

No quiero que pierdas de vista los tres objetivos sobre los que nos hemos puesto de acuerdo y que tú, tanto como yo, persigues:

  1. Aprender a organizarte mejor.
  2. Acercarte más a lo que quieres conseguir.
  3. Vivir con más tranquilidad.

Que todos persigamos algo tan necesario no significa, ni mucho menos, que todos lo vayamos a conseguir. A medida que poco a poco vayamos tomando mejores decisiones aumentaremos las posibilidades de alcanzar lo que buscamos. De lo que puedes estar seguro es de lo siguiente:

Nadie va a hacer las cosas importantes por ti. 
Nadie va a organizarte la vida. 
Nadie te va a llevar adonde quieres llegar. 
Nadie te va a dar la tranquilidad que necesitas.

Nadie. En el instituto y en casa, con las mejores intenciones, se centran sobre las cuestiones académicas y en las morales. Parece que sacando buenas notas y portándote bien ya estás haciendo todo lo que está en tu mano. Pero déjame que te diga que obtener buenas notas y portarse bien es importantísimo pero no es suficiente para vivir una vida buena en el siglo XXI. Ahora es necesario TENER UN SISTEMA DE FUNCIONAMIENTO, una manera concreta de gestionar nuestra vida en su conjunto. Y esto va mucho más allá de tener una agenda escolar donde apuntar los deberes y las fechas de los exámenes.

– ¿Y por qué necesitamos tener un sistema para gestionar nuestra vida?
– Porque ahora “el mundo” se mueve a una velocidad para la que no estamos preparados.
– ¿Quieres decir que el planeta viaja más rápido por el espacio o algo así?
– No. Me refiero a que la cantidad de estímulos con los que sí o sí tienes que lidiar cada día es inmensa. Y el ritmo al que los recibes es inmanejable. Hablo de aquello con lo que empezábamos esta serie de entradas en el blog, recuerda: “Primer cuarto del siglo XXI. Alta tecnología. Conexión a internet 24/7/365. Amigos en redes sociales. Millones de canciones a un clic en Youtube. Cientos de series a dos clics en Netflix. Likes en Instagram y en Facebook. Retuits. 134 whatsapps sin leer. Emails con tareas del instituto. Centros comerciales. Amazon. Black Friday. Día sin IVA en MediaMarkt,….Y en medio de todo eso, TÚ, preguntándote sin saberlo cómo demonios sobrevivir sin que te estalle la cabeza un día detrás de otro.

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Cualquier sistema de funcionamiento que quieras poner en práctica se ha de APOYAR EN HÁBITOS. Los hábitos son el conjunto de cosas que hacemos cada día. No solo existen hábitos relacionados con nuestras acciones, también los hay relacionados con el pensamiento, con cómo pensamos acerca de nosotros mismos, de las personas que nos rodean y del mundo en el que vivimos. Pero de eso hablaremos en otro momento.

GTD, la metodología que te estoy explicando durante las últimas semanas, propone CINCO HÁBITOS. Ya hemos visto tres (Capturar, Aclarar y Organizar) y hoy te voy a presentar el cuarto: REVISAR/REFLEXIONAR.

En GTD, revisar/reflexionar significa que tienes que “cuidar tu sistema”.

– ¿Quieres decir que cuido mi sistema como cuido mi mascota, por ejemplo?
– Nunca se me había ocurrido esa comparación, así que muchas gracias porque es muy útil. Debemos cuidar nuestro sistema para que nos siga siendo útil y para que cada día nos siga ayudando a mantener el rumbo. Mantener el rumbo significa que eres capaz de seguir adelante con aquellas cosas con las que te has comprometido de manera consciente y voluntaria en el hábito anterior, en el de aclarar. Mantener el rumbo a pesar de las dificultades que se nos presentan a todos cada día da una sensación de CONTROL que es impagable.
– ¿Y si no lo hago?
– Ya conoces la alternativa: vivir como hasta ahora. No digo que sea lo peor del mundo, tan solo que es muy mejorable. Además, las recompensas pueden ser muy grandes. Funcionar como hasta ahora significa parecerse a una veleta que apunta a un lugar u otro en función de la dirección del viento. Te aseguro que viviendo en modo veleta no conseguirás organizarte mejor, ni acercarte más a lo que te gustaría ni vivir más tranquilo.

Así que ya sabes, cuando tengas su nuevo sistema montado, algo que podrás conseguir poniendo en práctica lo que hemos tratado en las entradas anteriores y lo que trataremos en las próximas, deberás “cuidarlo”. Te doy algunas pistas:

– Cada mañana lo primero que harás será mirar tu calendario. Así verás lo que sí o sí va a ocurrir hoy o tienes que hacer hoy porque no pueda ser hecho en otro momento.
– Cada vez que vayas a hacer algo mirarás tu lista de siguientes acciones y elegirás lo que tiene más sentido hacer en ese momento. Para elegir tendrás en cuenta el lugar en el que te encuentras, el tiempo que tienes disponible, con quién estas o cómo te sientes. Te hablaré de todo esto más adelante porque es algo que forma parte del último hábito: EJECUTAR.
– Cada semana dedicarás un tiempo a revisar tu sistema al completo: calendario a varias semanas vista, incubadora, siguientes acciones, tus resultados esperados, etc…

Lo dejamos aquí por hoy.

Espero con ilusión tus comentarios.

Si no lo tienes todavía, aquí te dejo un regalo para echarte una mano a la hora de ponerte en marcha.

1 Comentario

  1. Pingback: Así fue nuestro curso - Teenrebv

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