GTD para jóvenes 2 – O decides o te deciden

¿Quién dijo que decidir fuera fácil? No, decidir no es fácil. ¡Qué fastidio!, por no decir otra cosa. Como hemos venido viendo y diciendo en las últimas entradas de este blog, la época que vivimos es muy buena en algunos sentidos (comodidades, recursos disponibles, posibilidades de diversión…), mientras que por otra parte exige de nosotros cosas que no nos gustan tanto. Una de esas cosas es que, queramos o no, TENEMOS QUE ESTAR TODO EL DÍA TOMANDO DECISIONES. Sí, hoy en día una persona como tú debe decidir más cosas y con más frecuencia de lo que lo hicieron sus padres.

– ¿Y si yo me niego a tomar decisiones? – te podrás preguntar.
– Pues siempre habrá alguien que decida por ti y que tratará de que tus decisiones le beneficien a él y no a ti. De eso que no te quepa ninguna duda. O decides o “te deciden”.

En las dos entradas anteriores estuvimos practicando la regla nº 2 de nuestro nuevo libro de instrucciones: Decide y organiza tus decisiones (primera y segunda). Hoy continuamos con nuevos ejemplos para que veas cómo es posible tener UN SISTEMA que nos ayude a conseguir lo que todos perseguimos, tengamos la edad que tengamos:

  1. Aprender a organizarnos mejor.
  2. Acercarnos más a nuestros objetivos.
  3. Vivir con más tranquilidad.

Recuerda que la regla nº 1 consistía en anotar / capturar todo para SACARLO DE NUESTRA CABEZA y poder decidir posteriormente sobre ello con más tranquilidad. La regla nº 2 que seguimos practicando hoy consiste en facilitar la toma de decisiones y la organización de esas decisiones dando respuesta a un breve interrogatorio de tan solo dos preguntas:

  1. ¿Qué es para ti esa cosa que has anotado?
  2. ¿Tienes, quieres o te comprometes a hacer algo relacionado con esa cosa?

Recuerda también que los ejemplos que vimos estuvieron relacionados con dos cosas que anotaste / capturaste: la primera fue “cumpleaños amiga Irene” y la segunda “trabajo de biología”. 

Hoy vamos con un ejemplo más para que veas otras posibilidades que seguro se van a dar en relación a las cosas que anotes / captures, es decir, con LAS COSAS DE TU VIDA. Al final comprobarás cómo todo lo que decidas irá a un sitio concreto para que lo veas cuando tenga más sentido verlo.

Tercera cosa anotada / capturada: en este caso es un email que has recibido de tu amiga Marta para una invitación a un concierto. Tiene una entrada porque su hermana no puede ir y te la ofrece. En este caso tú no has anotado nada. La CAPTURA te ha llegado de forma automática en un email. Recuerda que en los dos ejemplos anteriores fuiste tú quien capturaste de forma activa la idea del cumpleaños de Irene y el trabajo de Biología que te mandaron en clase.

Ahora respondamos:

– 1 ¿Qué es para ti?
– Un detalle que ha tenido una amiga al invitarme. He consultado mi calendario y ese día no puedo porque estoy de viaje con mi familia.
– 2 ¿Tienes, quieres o te comprometes a hacer algo relacionado con esa cosa?
– Sí.

¿Cuál será entonces la SIGUIENTE ACCIÓN? Muy sencilla: “Agradecerle la invitación a Marta y decirle que no me será posible ir con ella al concierto”.

Y tienes dos opciones en relación a qué hacer con esa siguiente acción:

Opción 1: Anotarla en tu LISTA DE SIGUIENTES ACCIONES.
Opción 2: Contestarle en ese mismo momento.

– Pero, ¿no me habías dicho en los ejemplos anteriores que no me debía poner a hacer las siguientes acciones cuando estaba decidiendo / aclarando?
– ¡Qué buena pregunta me acabas de hacer! Se nota que vas aprendiendo. Solo hay una excepción a esa norma. En GTD se llama la regla de los 2 minutos, pero yo prefiero llamarla la REGLA DE LOS 30 SEGUNDOS. Dice así: “si vas a tardar más en organizar el resultado de tu decisión (en este caso tu siguiente acción) más tiempo que en hacerla, entonces hazla”. Te aviso: es una regla peligrosa.
– ¿Por qué?
– Porque estamos acostumbrados a decidir y hacer al mismo tiempo. Vivimos en un continuo «DECIDO – HAGO» en caliente. Es una de las razones por las que vivimos como pollos sin cabeza. Hacemos las cosas según surgen, según se nos presentan o según nos aparecen en nuestra cabeza. Y eso es una locura, como ya has comprobado en tus propias carnes. El peligro está en algo muy tentador: todos necesitamos SENTIRNOS PRODUCTIVOS, es decir, necesitamos sentir que avanzamos aunque no sepamos hacia dónde. Por eso hacemos, hacemos, hacemos, hacemos, …, aunque ese hacer permanente no nos lleve a ningún sitio deseado. Para evitar ese CÍRCULO VICIOSO del que es muy difícil salir, GTD propone SEPARAR EL DECIDIR DEL HACER. Y es algo mágico, te lo aseguro.

Así que recuerda: cuando te sientes a decidir sobre las cosas que has anotado / capturado de forma activa o automática, tu objetivo será que esas cosas DESAPAREZCAN de tus BANDEJAS DE ENTRADA. Así es como se llaman los lugares donde se encuentran (el email, la aplicación de notas del móvil o la agenda o cuaderno escolar).

Enhorabuena por haber llegado hasta aquí. Muchas gracias.

Nos quedan aún más ejemplos por ver en próximas entradas. Este proceso de aprendizaje es lento, ya lo sé. Hoy en día tendemos a rechazar “lo lento” porque todo va a una velocidad endiablada. Todo pasa rápido y genera en nosotros una necesidad de velocidad que no nos está ayudando a vivir mejor ni a ser mejores en nuestra vida.

He escrito esta entrada en plenas vacaciones de Navidad. Si la lees durante estos días aprovecho para desearte unas felices fiestas y un tranquilo 2020, dentro de tus posibilidades y tus circunstancias.

Anímate a dejar un comentario con tus dudas y observaciones.

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Nos vemos / leemos pronto.

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